Nuestra segunda Dinamarca de papel

Quizá el actual gobierno no haya hecho una promesa tan vacía como la de darle credenciales a todos los mexicanos para que puedan atenderse en hospitales públicos.
Es la oferta de una segunda Dinamarca de papel. La primera vino acompañada de la destrucción del Seguro Popular, que atendía a 57 millones de mexicanos, para crear un Instituto Nacional de Salud del Bienestar (Insabi), que se encargaría de dar cobertura universal médica a todo mundo.
Fue un fracaso total, tan grande que el propio gobierno, el de López Obrador, lo dio por terminado y ordenó pasar a los derechohabientes despojados del Seguro Popular a un nuevo engendro de papel llamado IMSS-Bienestar, el cual consistió en poner sobre las espaldas del IMSS la carga de desprotegidos del Seguro Popular y del Insabi, carga que el IMSS asumió, con disciplina política y cinismo institucional, creando un nivel de atención médica muy inferior al del propio IMSS.
La saturación, el desabasto y la falta de financiamiento resultantes de la Dinamarca 1 tienen los hospitales públicos saturados y a los pacientes esperando atención, en colas sin remedio.
La Dinamarca 2, inventada ahora como solución a la desgracia previa, es echarle encima a la red de salud, como derechohabientes, a todos los mexicanos sin excepción. ¿Cómo? Extendiendo a todos una credencial que les dará el derecho a tocar la puerta de cualquier hospital público para ser atendidos.
Ya que no cabe más gente en el estadio, abren las puertas a todos los que quieran entrar.
La credencial ofrecida insulta la inteligencia de quien conoce el problema, pero colma las ilusiones de millones.
Haría bien el doctor Kershenobich, secretario de Salud, en asomarse a los estudios de Santiago Levy sobre las dificultades políticas, los laberintos institucionales y los costos reales de establecer en México un sistema universal de salud, como el que ofrece la credencial de papel.
Aprendería muchas cosas el doctor secretario, entre ellas, que el costo aproximado de un cambio de esa magnitud sería, cito de memoria, como de 4.1 puntos del PIB, unos 89 mil millones de dólares, unas 4.5 veces el costo de Dos Bocas. ¿Los tienen?
(Lectura sugerida, Santiago Levy: “Hacia una seguridad social para todos”, Nexos, 1 mayo de 2009).

Publicado en Milenio el 17 de abril de 2026

Héctor Aguilar Camín
Escritor, historiador, director de la revista Nexos.
Su último libro: La dictadura germinal.
Crónica de la destrucción de la democracia mexicana
Editorial DEBATE, Penguin Random House, 2025

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: Mientras pasa la historia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *