‘Fracking’: regreso al futuro

 

Empieza a haber algo de regreso al futuro en la llamada 4T. Y algo también de cuando el futuro nos alcance.
Cosas que se juzgaron innecesarias y hasta sacrílegas en el pasado reciente parecen necesarias y deseables ahora para el futuro inmediato.
Y cosas que parecieron grandiosas antes muestran ahora grietas que hacen sudar de nervios.
Es como si el pasado le jugara las contras al gobierno y estuviera esperándolo adelante con sus cuentas por cobrar.
Pienso en la reciente aceptación gubernamental del fracking como una técnica necesaria para multiplicar la producción de gas mexicano en los siguientes años.


Es la misma técnica que se oficializó como inaceptable en 2018, contraria a la ecología del país y a su soberanía energética, pues era una técnica que necesitaba mucha agua, dominada por compañías extranjeras privadas, que vendrían a privatizar nuestro gas, etcétera.
Se negó entonces la opción extranjera, privada y antiecológica. La negó la propia presidenta Sheinbaum, antes de ser presidenta, con certidumbre y denuedo que quizá la sonrojen ahora.
Hechos del pasado: el fracking fue prohibido en México cuando ya había probado su rentabilidad histórica.
Durante el primer decenio del siglo, el fracking le abrió a Estado Estados Unidos una nueva era de productividad energética, la que le permite hoy a ese país exportar petróleo y gas a todo el mundo, entre otros países a México, que le compra 75% del gas que le falta.
Dice la presidenta Sheinbaum que el fracking permitirá a México elevar su producción de gas de 2 mil 300 a 5 mil 800 pies cúbicos anuales para 2030.
Si los gobiernos de la 4T hubieran empezado a utilizar el fracking cuando lo prohibieron, en 2018, quizá México ya sería autosuficiente en gas, quizá la presidenta Sheinbaum hubiera empezado su gobierno con ese problema resuelto en vez de con ese problema por resolver.
Me pregunto qué haría la Presidenta si le dieran el avioncito de la película Back to the future para volver ocho años en el tiempo a impedir que se tomaran decisiones que celebró entonces y lamenta ahora.
Es lo que pasa con el fracking, pero sin avioncito. No hay atajos en la corrección del pasado, hay que pagar por el tiempo perdido.

Publicado en Milenio el 13 de abril de 2026

Héctor Aguilar Camín
Escritor, historiador, director de la revista Nexos.
Su último libro: La dictadura germinal.
Crónica de la destrucción de la democracia mexicana
Editorial DEBATE, Penguin Random House, 2025

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Publicado en: Mientras pasa la historia

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