Las obras 4T como bombas de tiempo

Las obras emblemáticas del gobierno anterior siguen mostrando su lado fúnebre, la faceta de varia ineptitud que las vuelve bombas de tiempo.
Han muerto 13 personas en un accidente del Tren Transístmico y ahora 5 más, en una explosión de la refinería de Dos Bocas.
El Tren Maya tuvo ya su primer descarrilamiento, con saldo blanco en vidas, aunque crece la evidencia de que el arrasamiento de la selva y de los equilibrios ecológicos sobre el que fue construido, pasará una factura mayor; según expertos, incalculable.
Hay también bombas de tiempo económicas sembradas en esas obras magnas, ninguna de las cuales justifica con resultados el dineral invertido en ellas.
Todas siguen costando más de lo que costaron, pues operan con números rojos y es imposible que recobren la inversión hecha. Son bombas de tiempo financieras y fiscales, que explotan un poco cada día, acumulando déficits, hasta que un día exploten a lo grande.
También la corrupción de las magnas obras ha sido denunciada, con lujo de cifras y nombres, en el gran negocio que fueron para empresas amigas del gobierno y para empresas inventadas al calor de la oportunidad política.
Las bombas de la corrupción son bombas de tiempo también, bombas políticas, que explotarán tarde o temprano, como explotan cada día, como explotó el contrabando del huachicol fiscal, por 600 mil millones de pesos, bombas que ponen al gobierno en la tesitura, casi cotidiana, de negar, encubrir, desinformar sobre los asaltos al erario perpetrados durante la construcción del primer piso de la llamada 4T.
Las obras emblemáticas de estos gobiernos acaban de nacer y muestran ya que durarán poco tiempo sin que exploten las bombas que llevan en la panza, en especial en estas tres variables: bombas fúnebres por accidentes, bombas financieras y fiscales por dispendio, bombas políticas por corrupción.
El tic tac de las bombas toca todos los días a la puerta del gobierno, incluso en foros diseñados para adularlo, como las conferencias mañaneras.
Las bombas sembradas explotan por todos lados, todos los días.
Poco a poco, hasta los periodistas inventados por el gobierno para hacerlo lucir, parecen estarle tirando bombas de tiempo.

Publicado en Milenio el 25 de marzo de 2026

Héctor Aguilar Camín
Escritor, historiador, director de la revista Nexos.
Su último libro: La dictadura germinal.
Crónica de la destrucción de la democracia mexicana
Editorial DEBATE, Penguin Random House, 2025

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Publicado en: Mientras pasa la historia

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